Cuándo acudir al psicólogo - Javier Bueno Álvarez

Cuándo acudir a un psicólogo

Desde el nacimiento, los seres humanos recorremos nuestro particular camino.

Así como nuestra identidad, vamos construyendo y avanzando en nuestra historia relacionándonos con otras personas. Toda una red interpersonal que nos moldea y a la cual contribuimos.

Mientras pasamos por diferentes etapas o estadios de nuestro ciclo vital es normal que acontezcan problemas o conflictos de carácter personal o existencial. Esto también ocurre en el ámbito relacional: en nuestra relación de pareja, con algún hijo, conflictos entre hermanos, en nuestro círculo de amistades, en el trabajo o dentro de otros entornos relacionales.

¿Que puedo hacer ante una situación de malestar o de crisis ?

la mayoría de las veces son las soluciones equivocadas que hemos dado a nuestros problemas las que nos generan malestar y hemos de esforzarnos de cambiarlas por otras soluciones más eficientes. En suma,   hacer algo diferente…

Por otra parte los momentos de crisis suelen ser buenos momentos para reflexionar y andar un camino más acorde con nuestras circunstancias actuales.

Otro factor importante es el relato que construimos de lo que nos sucede. Como decía el filósofo Epícteto:

“No nos afecta lo que nos pasa, si no lo que nos decimos de lo que nos pasa”.

El momento de acudir a un profesional

Cuando llevamos un tiempo sin encontrar una solución, o cuando el conflicto nos sobrepasa, necesitamos de la actuación de un profesional acreditado y con experiencia.

Este encuentro ha de ser útil de cara a gestionar mejor nuestros recursos personales y recuperar nuestra capacidad de tomar decisiones.

¿Acudimos solamente cuando tenemos algún problema?

La respuesta es no. También es normal acudir a la consulta de un psicólogo terapeuta acreditado para solucionar alguna cuestión puntual, tomar una decisión, crear un nuevo hábito que nos gustaría desarrollar, alcanzar alguna meta o apuntar hacia el crecimiento personal. 

¿Es posible cambiar?

Sí, es posible, realizando nuevas acciones más acordes con nuestra situación  y descartando aquellas que mantienen vivos nuestros problemas.

Consultas o servicios:

Dependiendo de la demanda requerida, las consultas pueden ser individuales, de  pareja o familiares.

Más pistas para proceder a una buena consulta

Entre otras variables, es necesario un clima de respeto y un espacio de confianza donde cliente y psicólogo-terapeuta puedan alcanzar las metas que se han propuesto. El terapeuta ha de respetar el marco cultural y las posibles creencias espirituales o de otra índole que pueda tener el cliente.