La organización familiar como una ecología de ideas

Gregory Bateson ecología ideas familia

1.-La madre ve a su marido excesivamente crítico hacia su hijo. Considera que los problemas de conducta del chico son en parte el resultado de los constantes ataques verbales del padre. Ella sabe que su marido está pasando por una mala racha y, a menudo, la toma con el hijo. Como consecuencia, siente que el chico necesita su apoyo ante las ofensas de su marido.

2.-El padre ve a su mujer excesivamente cariñosa y sobreprotectora con su hijo. Desde su punto de vista, ella permite que este se salga con la suya y en consecuencia no tenga una experiencia real de la vida y se responsabilice de sus actos. Él piensa que esta complicidad de su mujer es el motivo por el cual el chico es tan inmaduro e irresponsable.

3.-El hijo tiene una imagen de un padre excesivamente castigador e indiferente. A él le encantaría que fuera más cercano e incluso cree que le odia. Por otra parte, tiene en su madre un apoyo respecto a la rivalidad con su padre. Sabe que ella va a defenderle cuando aquel le castiga. Esto le da alas para rebelarse abiertamente contra la autoridad de su padre.

Tres versiones aportan más

Vemos en nuestra familia del ejemplo que la visión selectiva y singular, que tiene cada uno de sus integrantes sobre la realidad, se complementa con las demás y se refuerzan en una “ecología de ideas“, término introducido por el biólogo y antropólogo Gregory Bateson.

Madre, padre e hijo definen las situaciones en las que son actores; estas definiciones son generalizaciones que han aprendido a lo largo de su vida. Puede incluso, trascendiendo el momento presente, que antes de conocerse ambos padres como pareja,  ya llevaran en su mochila ciertas internalizaciones de sus otros significativos de la infancia.

En la medida en que esos patrones de comportamiento permanecen invariables y producen malestar, la familia necesita de algún suceso que produzca un cambio significativo y se consolide en el tiempo.

Produciendo cambios significativos

Este cambio puede provocarlo un terapeuta de familia pero también puede producirse, por poner un ejemplo, debido a la reflexión de uno de los miembros por algún suceso o cualquier otro acontecimiento interno (un fallecimiento, una separación) o externo (la pérdida de un empleo) a la familia.

El ciclo vital de la familia lo componen multitud de transacciones. Como decía Jay Haley:

El cambio es más una regla que una excepción en la vida de cualquier familia.

Y agregamos: también lo es individualmente si miramos atrás nuestro propio recorrido en la vida.

Lo que quiero recalcar con esto es que es útil tener en cuenta la circularidad que hay en cualquier situación (La circularidad es el  principio por el cual los grupos sociales interactúan como una red interdependiente en la cuál un evento en algún miembro tiene un impacto en los demás) y claro está, nuestro participación en conjunto con el resto de personas con las que interactuamos. En cuanto a las responsabilidades siempre hay que tener en cuenta a las personas más frágiles en su psicología o a los menores.

 

 


Referencias bibliográficas

Bateson, G. (1972), Pasos hacia una ecología de la mente: Colección de ensayos en antropología, psiquiatría, evolución y epistemología. Nueva York: Ballantine Books.

Bogdan, J.L. (1984), “Family Organization as an Ecology of Ideas: An Alternative to Reification of Family Systems”, en Family Process, 23, págs. 375-388.

Haley, J. (1973), Uncommon Therapy: The Psychiatric Techniques of Milton H Erickson, New York: Norton.

Micucci, J. (2005), El adolescente en la terapia familia. Buenos Aires, Madrid: Amorrortu Editores.