Terapia familiar de la psicosis. Entre la destriangulación y la desconfirmación

 

libro de Juan Luis Linares sobre las psicosis

Estamos ante un libro necesario para profesionales del ámbito  terapéutico. Además  su buena escritura y pedagogía lo hacen accesible para cualquiera que desee ahondar  sobre las relaciones familiares en la generación de las psicosis y en su recuperación.

Otro de los motivos para su lectura es que ‘Terapia familiar de las psicosis‘ se aleja de cierta literatura actual, más proclive a la asepsia o al nihilismo terapéutico.

Así que cuando uno de mis compañeros de investigación de Máster, me informó  que Juan Luis Linares había incluido en su última obra un capítulo con nuestro trabajo de investigación me llenó de agrado.

Mi itinerario de trabajo en el campo de la ‘enfermedad mental grave’ en la comunidad valenciana ha transcurrido en diversidad de  dispositivos: centros de ocio, Cris (centro de rehabilitación e inserción mental-centro de día y centros específico de enfermos mentales (personas tuteladas en su mayor parte por la conselleria o por sus familiares).

En todos estos contextos solía trabajar, con la metodología familiar: todavía recuerdo la cara que puso una compañera de sorpresa cuando vio entrar en mi despacho tres generaciones de una paciente: allí estaban desde su abuelo hasta su sobrina, hermana, cuñado…

Esta ética de trabajo solía ayudarme a menudo: preparar y utilizar el sistema familiar y/ o de amigos (el trabajo en redes propiamente dicho) como sistema de ayuda.

Y es que la innovación en un contexto tan conservador y reduccionista como el de la enfermedad mental grave suele conducir a un montón de resistencias.

Fiel a la idea de wittgenstein (1958) de que el significado  viene determinado por el uso, Gallie (1955.1956) sugiere que hay algunos conceptos «que son esencialmente refutados, conceptos cuyo uso apropiado implica inevitablemente interminables disputas sobre su uso adecuado por parte de sus  usuarios. Podríamos ver la esquizofrenia como tal «concepto esencialmente refutado»

John Read, Loren R. Mosher, Richard P. Bentall : «Modelos de locura»

Es por eso que he disfrutado leyendo esta publicación de la editorial morata dentro de  la interesante colección que está dirigiendo Roberto Pereira bajo el epígrafe de Terapia Familiar Iberoamericana.

Entre la destriangulación y la reconfirmación

Desde el mismo subtítulo del libro «entre la destriangulación y la reconfirmación» ya nos introduce en las herramientas imprescindibles que cualquier trabajador de la psique va a utilizar en el tratamiento con personas que frecuentan la psicosis, desde el paradigma familiar.

El fenómeno relacional de la triangulación familiar es tan antiguo como el  género humano. Este trastorno de la filiación ha estado presente desde el psicoanálisis en el complejo de edipo freudiano o la forclusión lacaniana.

De echo, es Sigmund Freud, quien trastorna la perspectiva psiquiátrica tradicional al considerar el delirio no como un proceso morboso en sí mismo, sino más bien como una vuelta hacia el mundo exterior del esquizofrénico, una tentativa de relacionarse con los otros.

La herramienta de la reconfirmación ayuda a dar visibilidad a esa persona que se encuentra en ese infierno relacional-mental que es la psicosis.

Adquirir o recuperar una identidad es existir ante el otro: ‘ Hamlet ‘de shakespeare ya nos dejó su eterno ‘ser o no ser…’ y genialmente  Eugen Bleuler (1857-1939) desgranó como pocos psicopatólogos el drama interior que sufre la persona con esquizofrenia.

Estructura del libro

Terapia familiar de las psicosis. Entre la destriangulación y la desconfirmación’ está estructurado a modo de 12 capítulos contenidos entre un motivacional prólogo de Roberto Pereira y las consideraciones finales del autor Juan Luis Linares.

La obra avanza desde las consideraciones teóricas fundamentales hacia un punto de vista práctico.

Así los seis primeros capítulos, excepto el tercero en colaboración con Adrián Hinojosa, están escritos por Juan Luis Linares, explicando su modelo de las psicosis acompañado de esas viñetas clínicas que son marca de la casa en el devenir de su obra.

La última mitad de este compendio está más orientada hacia la acometida práctica de las psicosis: desde el abordaje individual, los grupos terapéuticos, datos de una investigación, hasta llegar al capítulo 12: ‘El niño invisible y el espejo mágico. Intervención grupal en esquizofrenia’ por Jose Manuel Higón, Ester Martínez y yo.

En nuestro capítulo, desarrollamos una intervención grupal de éxito con pacientes que no contaban de apoyo familiar.

Otro capítulo que me ha resultado muy interesante es el de José A. Soriano Pacheco ‘Manejo sistemático de la medicación en los trastornos psicóticos. Bajo el lema de ‘la medicación como muleta o elemento auxiliar que ayuda a volver a caminar’. En este modelo integrativo de terapia familiar del hospital Sant Pau se forman grupos centrados en la medicación desde un modo participativo y humano.

Termino esta reseña con unas palabras del autor que espero te inciten a continuar leyendo: » es de esta posición integradora que están escritas estas páginas, aunque nuestra condición de psicoterapeutas nos conduzca a ocuparnos de la relación».